MARIDAR CON CERVEZA

Cultura cervecera, Gastronomía, Noticias

Una pregunta que tiene tantas respuestas como personas con una cerveza en la mano viendo la final de la Súper Bowl. Lo cierto, es que hay pocas verdades absolutas y menos todavía cuando la cosa va de gustos, pero la intuición y nuestros beer someliers nos han ayudado a escribir estas pautas que te ayudarán a adentrarte en el mundo del maridaje cervecil.

 

1. Se puede maridar desde dos rutas completamente opuestas, la armonía y el contraste. Las dos son igual de válidas, pero hay una regla sencilla que quizá te ayude; si los sabores de la comida son suaves un maridaje armónico servirá de hilo conductor, si los sabores son potentes, el contraste potenciará el sabor y servirá de contrapunto al plato.

 

2. Una característica de la cerveza es que gracias a la carbonatación sirven para limpiar el paladar, así cada bocado que acompaña es como volver a dar el primero.

 

3. Cuando hablamos de cervezas suaves, estas combinan con un abanico muy amplio de platos. Cuanto más marcadas son las características de sabor y aroma más se estrecha el rango de maridajes, pero más sorprendente resulta la combinación.

 

4. Los platos especiados y picantes se dejan acompañar especialmente bien por la cerveza, puesto que el amargor es un potenciador de los sabores especiados y el picante aumenta la sensación de temperatura y la sed, paradójicamente esto reduce la sensación de amargor en el paladar. Así que la cerveza refresca, suaviza y acompaña. Este sería un maridaje de armonía.

 

5. Ensaladas, encurtidos y demás aderezos que contengan vinagre como los escabeches también propician encuentros certeros con la cerveza, pues el rango de sabores entre dulces y amargos neutralizan la fuerza ácida de vinagres. Las de trigo, por ejemplo, con su cuerpo voluminoso y sabor dominado por los cereales son las perfectas compañeras.

 

6. Los líquidos más oscuros, de fermentaciones largas y sabor intenso hacen buenas migas con comidas contundentes, guisos de puchero y carnes rojas. Estas últimas casan con gracia cuando en la cerveza imperan aromas y sabores a toffe, regaliz, o incuso café.

 

7. Ojo a los pescados con cervezas ale de baja graduación, suaves al paladar pero muy aromáticas.

 

8. Las cervezas negras pueden ser la guinda de un buen postre chocolatero, si este es dulzón buscaremos cervezas amargas como las de estilo stout, si el chocolate es oscuro, de amargor subido buscaremos una opción cervecera que lo pueda suavizar.

 

Todo el mundo tiene sus combinaciones fetiche, y estaremos encantados de que os animéis a contarnos las vuestras.

 

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